Natalia Altamira: El enigma árabe

08/08/2019 - Una mujer que impone su estilo al bailar y que es parte de las Curvas con Sabor que se presentarán este 13 y 14 de septiembre en la LOLO CARIBBEAN NIGHT 2019.

Dicen por ahí que la bailarina desnuda su alma arriba del escenario. Y es verdad. Es que hay una sensación al bailar que trasciende la ropa, que se escapa volando en cada girón, y que habla de la certeza de saber que se va por el camino correcto. Desnuda significa, metafóricamente hablando por cierto, exponerse con confianza, con el cuerpo fuerte, la vida hermosa y la impronta intensa. Amándose y aceptándose por completo. Y así lo hace Natalia Altamira. Ella es bailarina, profesora de Danzas Árabes, Danzas Españolas y Danzas de la India, madre y soñadora. Actualmente da clases de Danzas en la Escuela Anabela Bellydance e integra el grupo Curvas con Sabor. Y en todos esos espacios se preocupa por brindar un mensaje que auto aceptación y amor propio tratando, a la vez, de descubrir el enigma árabe que tiene dentro suyo. 

“Estoy hecha de música, pasión, amor, colores y alegría. Cuando me  miro al espejo lo primero que veo es mi cabellera desordenada, mis manos decoradas, mi cuerpo de madre a tiempo completo, mis piernas fuertes y mis pies listos para andar. Me gusta ser mujer, esta mujer que soy hoy. Mis sueños siempre son en colores, rodeada de gente que siento muy cercana, conociendo lugares nuevos siempre acompañado de música. Elegí y elijo lo que hago cada día porque cuando bailo, vuelo. Cuando cierro los ojos no puedo imaginar algo distinto. Hoy me siento muy bien con mis curvas. De adolescente nunca es fácil “luchar” contra los estereotipos, pero cuando pasa el tiempo y te das cuenta que lo que realmente importa es otra cosa, todo se ve diferente. Recuerdo que un día, después de un show, se acercó una nena, me miró y me dijo: yo cuando sea grande quiero bailar como vos porque a vos no te importa ser gordita porque bailas muy lindo. Creo que ese fue un nuevo comienzo”, dijo esta mujer cuya impronta arrasa como fuego de volcán. 

¿Cuándo descubriste que lo tuyo era la danza? 

Recuerdo que yo muy pequeña, tenía unos 5 años, y mi mamá me llevó a ver un espectáculo del Ballet Iberia. Cierro los ojos y aún me veo en ese momento, en la planta alta del Teatro Municipal diciéndole a mi mamá: yo quiero hacer eso! Y así fue. Mis primeros pasos fueron en la Sociedad Española, en medio de zapateos y polleras. Después de unos años la sangre me tiró para otro lado y fui a parar a la Sociedad Sirio libanesas en donde traían a una profesora de Córdoba, "la odalisca" y ahí se me paró el corazón! Pasé por muchas otras danzas, folclore argentino, clásico y jazz pero mi alma está perdida en el árabe.

¿Qué es lo gratificante de bailarla y enseñarla? 

Lo más lindo de la profesión es dejar en las chicas una sensación, no un paso o una coreografía, sino transmitir un poquito lo que siento yo cuando bailo, que el otro pueda sentir conmigo. Es tan hermoso ver crecer a las chicas, casi como si fueran hijas. Son jóvenes que comenzaron desde muy pequeñas y verlas hoy ser enormes bailarinas es muy gratificante. Me emociona mucho esto, siempre. Ellas se ríen porque lloro por todo, todo me emociona al extremo. Así soy (risas).

¿Qué te enseñó hasta ahora todo este camino transitado por el mundo de la danza?

La danza es hermosa, creo que nadie tendría que vivir sin bailar, lo que sea! Yo tuve la fortuna que el universo pusiera en mi camino a Anabela Guevara, ella es la responsable que hoy yo esté en este lugar, en cada oportunidad y en cada espacio. El aprendizaje más sabio de la danza creo que es el disfrutar cada momento, cada música, cada baile. Dicen por ahí que el bailarín desnuda su alma arriba del escenario y es la verdad.

¿Cómo es el contacto de la mujer con el mundo a través del baile?

El baile tiene mucho que ver con la energía, la energía femenina, sobre todo la Danza árabe. Nuestros movimientos nacen de la pelvis, esa conexión de la energía de mujer con la tierra, con lo visceral, con lo sanguíneo. Es tan importante el estudio del cuerpo a la hora de bailar, es necesario conocerse, conocer mi propio cuerpo. Solo así se logra una contacto verdadero entre mi yo interno y el externo. Es importante verse y sentirse linda, cómoda y libre a la hora de bailar.

¿Qué sentís al bailar? 

La sensación cuando bailo es indescriptible. Una mezcla entre adrenalina, felicidad, alivio, y emoción. Depende el día o lo que elija bailar también varía según el mensaje que quiera dar en ese momento. Muchas veces es felicidad, últimamente dedico muchas danzas a mi mamá y eso me ayuda mucho a conectarme con ella en otro plano y es hermoso, con mucha nostalgia pero realmente amor puro.

¿En qué te inspirás a diario para bailar, para no perder la motivación, para enseñar? Qué es lo que te mueve?

Me gusta mucho tomar clases, con distintos profes y de distintas disciplinas. Hace poco una profesora me dijo: sos una esponja! Y eso me quedó resonando tanto. Y si, soy una esponja que le encantan los nuevos desafíos, salir de la zona confortable y probar cosas nuevas.

Tu cuerpo es impresionante, real e imponente, sentís que sos una inspiración para muchas mujeres que buscan romper con los estereotipos de "belleza tradicionales"? 

Woou gracias por el piropo (risas). Es un poco fuerte pensar que soy una "inspiración". A lo largo de este camino muchas veces me crucé con nenas, adolescentes, jóvenes y muchas mujeres que de alguna manera me felicitaban por no tener vergüenza y bailar. Yo no lo tomaba mal, al contrario, siempre entendí que para el general de la gente era incomodo ver a alguien “distinto”. Yo siempre tuve claro mi objetivo entonces cuando alguien venía a "aconsejarme" que cuidara la figura, con una hermosa sonrisa les contestaba que para mí la danza era mucho más que una chica linda con un lindo vestuario moviéndose un poco. Para mí siempre lo más importante fue el mensaje, transmitir algo, ayudar a esa nena que no se anima a ponerse una musculosa porque se ríen de sus brazos, a esa mujer que después de 2 hijos le quedó la panza como un rayador. Uno tiene que hacer lo que lo hace feliz! Y si soy algún tipo de referente, bienvenido sea! (carcajadas)

Integrar Curvas con Sabor ayuda a esto último? Cuál es el mensaje? 

El proyecto de Curvas con Sabor fue una luz al final del camino! Decir: siiiii! Hay más gente como yo, que disfruta de su danza con el cuerpo que tiene! No me va a alcanzar la vida para agradecerle a Cristian Ortiz y a Agustina Fraschetti por confiar en mí para esto. A pesar de que yo no bailo Salsa, desde el primer momento supe que esto iba a ser maravilloso! Cada vez que nos presentamos con las Curvas, que las a amo!, nos llueven mensajes de felicitaciones, de apoyo y ganas de sumarse al proyecto. Nuestro mensaje es que cualquier persona, de cualquier edad, con cualquier tipo de cuerpo, si tiene ganas, se siente feliz y le gusta, que baile, que baile lo que sea, la disciplina que más le guste pero que lo haga. 

Anticipame, qué planea Curvas con Sabor para los próximos meses?

Las curvas estamos a full este año. Por ahora con muchos ensayos para las 2 noches que se vienen de la Lolo Caribbean Night el 13 y 14 de Septiembre! Venimos con todo el fuego y con muchas ganas de llegar lejos, bien lejos.

Recordá que Natalia Altamira es parte de las Curvas con Sabor y en la LOLO CARIBBEAN NIGHT 2019 se presentará en la mega pista de los ritmos latinos. Para comprar tu entrada hacelo de manera online con tarjeta de crédito o débito a través de https://www.salsawarmfest.com.ar/entradas/lolo2019-